La Corrupción y el Estado Permisible

 

 


¿El gato de despensero? Que propuestas a manifestado el gobierno del presidente Pedro Castillo, en sus primeros 100 días de gobierno, para fortalecer la lucha contra la corrupción en el país, que es sin duda uno de los principales males que arrastramos y que, a pesar de los continuos gobiernos, la sensación ciudadana, es que, al contrario, las cosas van de mal en peor.

Castillo Terrones, que está pasando por una nueva crisis política, debido al pedido de vacancia que Avanza País ha pedido en su contra. No ha dicho casi nada.

En su mensaje de los 100 primeros días a cargo del gobierno, están ausentes propuestas y medidas a implementar en las próximas semanas, tampoco hay denuncias concretas o logros conseguidos, que motiven la desarticulación, lo que él en campaña denominaba, “la causa principal de la pobreza y subdesarrollo del país”. Como es sin duda la corrupción.

La opinión publica general, es que la clase política-gobernante y la burocracia en torno a la administración pública, se ha convertido en una jauría que se alimenta bien del Estado y padece en algunos casos de sobre peso. Las denuncias por delitos de corrupción de funcionarios: peculado, malversación de fondos, negociación incompatible y colusión, son pan de todos los días, en los diarios de circulación regional, pero la administración Castillo se hace de la vista gorda o simplemente no le conviene investigar.

El gobierno que administra el presidente Castillo y la titular de la PCM Mirtha Vásquez, sobre la fortuna que han amasado, por ejemplo, los grupos de poder en torno al narcotráfico en el Perú, no ha dicho absolutamente nada, a lo muchos expusieron en su balance de 100 días de gobierno, que se han incautado 1 452 kg de Clorhidrato de Cocaína y 368 kg de Marihuana. Cuando el Perú produce un aproximado de un millón (1 000 000) de kilos del estupefaciente al año, es decir un promedio de 2 739 kilos al día.

De otro lado, en la actualidad hay muchas empresas millonarias en el Perú, que están siendo investigadas por Fiscalías Especializadas en Lavado de Activos, cuyos titulares y representantes han conformado también empresas en el extranjero, tipo Offshore, para eludir pagar impuestos y blanquear sus ingresos, producto de su actividad ilícita.

A los casos emblemáticos, conocidos por todos como Odebrecht, Lava Jato, el Club de la construcción, se han sumado otros menores que operan en regiones al parecer con total impunidad y en otros casos en complicidad con altos funcionarios públicos, que no solo tienen sueldos dorados, sino que presentan un desbalance patrimonial que no pueden justificar.

En el Norte está el caso de la empresa TATA PERÚ E.I.R.L, recientemente intervenida por la Fiscalia, en el sur la empresa Sheridan Enterprises SAC, ha sido denunciada penalmente y en general según datos de la Policía Especializada, se están investigando a unas 200 empresa involucradas en lavado de activos en el Perú.

En su mensaje de 100 días de gobierno, lo que expuso el presidente Castillo para frenar la corrupción en el país, fue el desarrollo de capacitaciones a más de 200 funcionarios para implementar un modelo de integridad y capacidad preventiva frente a la corrupción, además de haber constituido la Plataforma Digital Única de Denuncias del Ciudadano en 90 entidades públicas del país.

Las medidas a primera vista son exiguas y fútiles, considerando lo que Pedro Castillo y Perú Libre afirmaban sobre el cáncer de la corrupción en la campaña electoral, que valgan verdades, es lo mismo que han afirmado todos los ex candidatos hechos presidentes, gracias a un pueblo crédulo de las promesas, con la esperanza de tener un país más justo y una política más decente. No cabe duda que poner al gato de despensero, no ha ayudado en nada en combatir este flagelo.

EDITORIAL